Giacomo Marramao: «La deslegitimación es una constante del conflicto político»

En la novedad de octubre Sobre el síndrome populista, el filósofo italiano Giacomo Marramao piensa las transformaciones del pueblo y la democracia en tiempos de tecnopolítica digital y lanza una crítica aguda a una de las estrategias más miserables que articulan los discursos nacionalpopulistas de la actualidad: la deslegitimación y el insulto. Sus trabajos constituyen una teoría crítica de la sociedad que aborda las dimensiones políticas de las concepciones del tiempo y de la historia, así como las dinámicas de secularización y las lógicas del poder en el mundo contemporáneo.

Sobre el síndrome populista. La deslegitimación como estrategia política, con prólogo del político español Íñigo Errejón, se inscribe en la trayectoria intelectual de Marramao, cuyas obras en el catálogo de Gedisa incluimos tras presentar esta novedad que estará disponible en librerías de España en octubre 2020, así como en ebook desde nuestra web.

Sobre el síndrome populista (2020)
Las estrategias de calumnia y deslegitimación son una constante en el debate político contemporáneo. Aunque reconocidas como el argumento parlamentario por excelencia, contaminan el espacio público y constituyen el síntoma esencial del peor síndrome de que se aqueja hoy la democracia: el síndrome populista. Esta forma vaga de neopopulismo reduce al ciudadano a opinador y hace de la comunidad una masa acrítica y hastiada de espectadores. Giacomo Marramao se alza en esta obra contra la inquietante fuerza de despolitización del neopopulismo mediático y recupera el pensamiento crítico de Ernesto Laclau y Chantal Mouffe para repensar el problema de la legitimación política y reinventar el concepto de autoridad.

Solo una democracia centrada en hacer pueblo y desprendida de fetiches identitarios logrará promover la acción colectiva y el debate social, un augmentum de la potencia simbólica desde la que un espacio de lo común se vuelve pensable.

Dossier de Sobre el síndrome populista (pdf)

La tesis que me propongo presentar aquí es que el desplazamiento del centro sobre el que gravita la competencia democrática es el denominador común de las múltiples variantes del fenómeno significado, según los casos, por términos vagos como «populismo», «nacionalpopulismo» o «soberanismo».

Giacomo Marramao, Sobre el síndrome populista

Un pensamiento de los procesos de legitimación y deslegitimación como el que exige la coyuntura contemporánea supone retomar y repensar la autoridad, allí donde ésta diverge y nunca coincide con el poder. Se trata, en otros términos, de repensar la idea de una república generativa, capaz de constituir por sí sola un horizonte de sentido para el obrar individual y colectivo. Se trata, en suma, de abolir el espectáculo, evacuar la bilis, cultivar las redes afectivas y los vínculos simbólicos que hacen comunidad. En fin, es cuestión de elegir entre el pueblo o el insulto.

“La filosofía no puede ser una ideología al servicio de la voluntad del pueblo” – Entrevista de Ariel Ruiz Mondragón a Giacomo Marramao en Letras Libres (01/12/19)

Las obras de Giacomo Marramao en Gedisa:

Minima temporalia. Tiempo, espacio, experiencia (2005)
En Minima temporalia, Giacomo Marramao emprende un viaje intelectual a través de los laberintos de la perspectiva filosófica moderna. El hilo conductor del trayecto es un aspecto paradójico: el carácter inconcebible del tiempo fuera de las referencias a representaciones espaciales. Las dificultades derivadas de ello no se limitan a problematizar los resultados del «cambio lingüístico» que, de una u otra forma, persiguen los opuestos especulares de la analítica y la hermenéutica, sino que afectan a la aspiración filosófica de extraer una dimensión «auténtica» de la temporalidad como antítesis de la espacialización.

Eso era lo que pretendía, por ejemplo, Heidegger, objeto de una crítica teorética radical en estas páginas. Mediante la confrontación con los lenguajes del arte y la ciencia, Marramao propone una alternativa filosófica, una ontología posmetafísica de lo siniestro y de la diferencia concebida como ruptura con las tendencias actuales de la temática del «nihilismo». A diferencia de lo posmoderno, ésta no se basa en una serie de «superaciones» e «inversiones», sino en una «desangulación» de perspectiva, en un desplazamiento lateral con respecto al modo en que la tradición filosófica occidental (de Platón a Bergson, de Aristóteles a Leibniz, de Nietzsche a Foucault, de Baudelaire a Benjamin) ha visualizado hasta ahora la «cuestión del tiempo».

Leer un fragmento de Minima temporalia (pdf)

Kairós. Apología del tiempo oportuno (2008)
«Hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir; un tiempo para llorar y un tiempo para reír; un tiempo para el luto y un tiempo para la alegría; un tiempo para el silencio y un tiempo para el diálogo; un tiempo para odiar y un tiempo para amar; un tiempo para la guerra y un tiempo para la paz.» Reconquistar el sentido de esta pluralidad, de esta fecunda tensión, significa reconquistar el kairós: el tiempo oportuno de la templanza, de la mezcla propicia, del encuentro y el equilibrio productivo entre energías y potencias distintas; es recuperar un tiempo nuestro en el que convergen dos dimensiones temporales que hoy aparecen dramáticamente separadas y enfrentadas: el «tiempo de la vida» y el «tiempo del mundo», el «tiempo privado» y el «tiempo público».

Así, reivindicar el kairós es retomar el hilo del «sentido de la vida» y decidirnos, al fin, a plantar cara a la angustia del mundo, a esa enfermedad temporal de la cual surgió el síndrome de la prisa, una «situación espiritual» que está íntimamente relacionada con la alienante experiencia moderna e hipermoderna del tiempo. Es disponernos, en definitiva, a afrontar con vigor el síndrome de un «futuro pasado», el mal de un período que, siguiendo una sugestiva fórmula de Spinoza, ha dado en llamarse la época de las «pasiones tristes».

Leer un fragmento de Kairós (pdf)

«El reloj humano de la eternidad» – Entrevista de Julieta Lomelí a Giacomo Marramao en Filosofía&Co (05/06/2020)

La pasión del presente. Breve léxico de la modernidad-mundo (2011)
Una célebre sentencia de Hegel otorgaba a la filosofía el cuidado de comprender su propio tiempo a través del pensamiento. Según Marramao esta responsabilidad, característica de la época moderna, no es hoy homologable a otros saberes y, tanto menos podría cederse a quienes se proclaman depositarios de los datos de los sentidos. No obstante, el precepto hegeliano tiene que ser pensado por fuera de los estatutos privilegiados y de las lógicas de supremacía: si responsabilidad –lo ha enseñado el último Derrida significa responder a algo en lugar de responder de algo, entonces, dejarse interpelar por el presente significa intensificar el tenor dialógico de la reflexión y posicionarse de otro modo, como interrogante.

Es desde un nuevo y desestabilizador vértice óptico que Marramao observa los movimientos accidentados y los equívocos de la mundialización, sus rigideces identitarias y sus patologías temporales, sus falsas alternativas (absolutismo/relativismo) y sus polaridades inmóviles (Oriente/Occidente, en primer lugar). Las categorías del derecho y de la humanitas, que son universales y que universalizan, son irrenunciables, y al mismo tiempo, inadecuadas y sólo adquieren de nuevo fuerza cuando pueden ser ubicadas en tensión con las experiencias emocionales del valor y las retóricas en el momento del relato de sí, que debe ser restituido como estatuto conceptual. Desde la singularidad con su cuota de irreductibilidad, y no desde la identidad con sus diferentes configuraciones comunitarias, estatales, étnicas o lingüísticas, se necesita partir para delinear una esfera pública global que se reconozca en el único universalismo no homologable, el universalismo de la diferencia.

Leer un fragmento de La pasión del presente (pdf)

(en català) Entrevista de Daniel Gamper a Giacomo Marramao amb motiu de la publicació de La pasión del presente, publicada a Barcelona metròpolis, Num. 84 (2011) , p. 100-103 (pdf)

Diálogos. Giacomo Marramao y Francesc Arroyo (2017)
«La filosofía no es una forma de sabiduría sobre el origen, sino el arte de la pregunta, de preguntarse, el arte de la interrogación». Giacomo Marramao formula así su pasión por comprender, pero desde una disposición en la cual «entender el mundo carece de sentido sin la voluntad de transformarlo». Se diría que Sócrates da la mano a Marx a través de los siglos. Cuestiones como la eclosión de la filosofía occidental en la Antigüedad, cómo enfrentar los desafíos de la integración en el siglo XXI sin renunciar a cierto universalismo o la posición de la filosofía frente a los conflictos que hoy atenazan a Occidente se entrelazan en una conversación fructífera que transita desde la filosofía en la antigua Grecia hasta nuestros días con el periodista y filósofo Francesc Arroyo.

Leer un fragmento del Diálogo Marramao – Arroyo (pdf)

Consultar todos los títulos de la colección Diálogos


Giacomo Marramao es profesor emérito de Filosofía Teórica y Política en la Universidad de Roma III, miembro del Collège International de Philosophie (París) y Presidente del Comité Científico Internacional de la Fundación Basso (Roma). Entre sus obras traducidas al español: Lo Político y las transformaciones, Poder y secularización, Cielo y tierra, Pasaje a Occidente. Filosofía y globalización y Contra el poder.

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